Si no pruebas cosas en las que la gente no cree no podrás cambiar nada

Así de contundente se expresa Hervé Lebret en la entrevista que le hacen en la revista If, de la red Infonomía. Y yo estoy de acuerdo.

Hervé Lebret es profesor, ángel inversor y escritor, además de gestionar Innogrants, un fondo de la EPFL (École Polytechnique Fédérale de Lausanne) que ayuda a estudiantes a poner en marcha sus ideas emprendedoras. Su último libro, Start-up: what we still may learn from Silicon Valley, es una lectura recomendada para aquéllos que quieran comprender por qué no se dan googles ni apples en Europa; si el crecimiento de la emprendedoría tecnológica es cuestión de cultura o de infraestructura, y por qué los europeos todavía no han entendido del todo la cultura emprendedora californiana.

A lo largo de su entrevista nos deja numerosas perlas en las que yo, como emprendedor, me siento muy identificado.

La creación de una nueva empresa está llena de incertidumbres; se trata de arriesgarse, de probar cosas, que suelen ser absolutamente insensatas.

Que es justo lo que estamos haciendo en Loenvio. Y eso a pesar de que mucha gente nos ha querido tirar al suelo nuestra idea de negocio (algunos de ellos emprendedores amigos míos): que si nadie escribe ya cartas, que si el negocio debe ser más B2B en vez de B2C, que si yo tiro toda la publicidad que recibo en el buzón.

Bla, bla, bla.

Leer a Lebret es como una inyección de optimismo y confianza que te anima a seguir confiando en algo tan loco como crear un servicio postal gratuito. Y no es ya los topicazos de que si Bill Gates y Steve Jobs pasaron de sacarse un título universitario por crear sus empresas (que los cuenta), es que te dice bien claro que más pasión y menos reflexión a veces es el motor que hace cambiar las cosas.

Hombre, tampoco vamos a negar que, como reconoce Lebret, en California cuentan con unas ventajas que no tenemos en España: un ambiente que estimula a que crees tu negocio desde pequeñito (frente al 60% de los universitarios españoles, que quieren ser funcionarios), unos business angels que ofrecen verdadero “dinero amigo” y que arriesgan con el emprendedor, clusters de universidades de primera fila, etc.

Pero a veces, son las pequeñas ideas, tan simples como la nuestra, las que pueden hacer mucho por cambiar el panorama. Como bien dice Lebret:

El principal elemento, como dice Paul Graham, es una combinación de personas insensatas y personas ricas, inversores de riesgo que comparten la pasión de esa gente joven y que quieren ayudarlos. El resto saldrá solo.

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One Response to “Si no pruebas cosas en las que la gente no cree no podrás cambiar nada”

  1. [...] ha gustado especialmente la entrada de su post titulada: Si no pruebas cosas en las que la gente no cree no podrás cambiar nada, sobre todo por el título que creo que tiene mucha razón, pero también por lo que dice en [...]

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